Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles a los 82 años, luego de permanecer internado en terapia intensiva tras sufrir complicaciones de salud. Había sido hospitalizado por cuarta vez durante 2026 y atravesaba distintos problemas circulatorios y respiratorios.
Gelblung comenzó su carrera en el mundo editorial bajo el seudónimo de Mariano Ovejero y trabajó en Editorial Atlántida junto al periodista Carlos Fontanarrosa. En 1966 ingresó a la revista Gente, donde diez años después llegó a ocupar el cargo de director. Más tarde pasó por Editorial Perfil y durante los años 80 trabajó en medios gráficos como La Semana, Ámbito Financiero y La Nación, consolidando su perfil como periodista de actualidad y política.
Su salto definitivo a la televisión llegó en 1994 con Memoria, un ciclo que alcanzó altos niveles de audiencia y combinaba investigaciones, informes especiales y entrevistas. El programa fue también una expresión del estilo que caracterizó a Gelblung durante buena parte de su carrera: una mezcla de actualidad, policiales, espectáculo, conflicto y una búsqueda permanente del impacto. Esa fórmula lo convirtió en una figura reconocible y, al mismo tiempo, polémica de la televisión argentina.
La radio fue otro de los espacios centrales de su trayectoria. En 1993 comenzó La super mañana de Chiche Gelblung en Radio Libertad y posteriormente condujo Edición Chiche en Radio 10. También trabajó en Radio Mitre, Radio Rivadavia y Radio Belgrano. En las últimas décadas extendió su actividad al ámbito digital: en 2012 participó del lanzamiento de RatingCero junto a Rodrigo Lussich y Adrián Pallares y posteriormente impulsó el portal InfoVeloz.
Su carrera no estuvo exenta de controversias. Durante los primeros años de la dictadura fue director de Gente, una etapa que dejó su figura asociada a la cobertura mediática del régimen. También protagonizó numerosos enfrentamientos públicos con políticos y figuras del espectáculo y fue cuestionado por el tono sensacionalista de algunos de sus trabajos. Al mismo tiempo, recibió reconocimientos como premios Martín Fierro por su labor periodística y el Premio Konex por su trayectoria en comunicación y periodismo.
Hasta sus últimos años mantuvo una presencia activa en los medios y conservó el estilo frontal que había construido durante décadas. Su recorrido, atravesado por la transformación de la prensa gráfica, la expansión de la televisión y el desembarco de los medios digitales, convirtió a Gelblung en una de las figuras más influyentes y discutidas del periodismo argentino contemporáneo.



