El defensor de la Selección Argentina se expresó en redes sociales contra el proyecto impulsado por el Gobierno nacional, que busca flexibilizar las restricciones para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
El defensor de la Selección Argentina y del Manchester United, Lisandro Martínez, manifestó públicamente su rechazo al proyecto de reforma de la Ley de Tierras que impulsa el Gobierno nacional y que será debatido en el Congreso.
A través de una historia publicada en su cuenta de Instagram, el futbolista compartió un video de Amnistía Internacional con la consigna «Defender la tierra es defender los derechos humanos» y agregó un mensaje propio: «Las tierras argentinas no se venden», acompañado por dos emojis de enojo.
Con esa publicación, Martínez se sumó a otros artistas y referentes de la cultura que en los últimos días expresaron su oposición a la iniciativa oficial y convocaron a movilizarse frente al Congreso durante el tratamiento del proyecto. Entre ellos figuran Lali Espósito, Emilia Mernes, Ca7riel y Dillom.
La reforma promovida por el Ejecutivo propone modificar la Ley 26.737, sancionada en 2011, que regula la adquisición de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras.
Entre los principales cambios previstos se encuentra la eliminación del límite nacional del 15% para la propiedad extranjera de tierras rurales y de los topes individuales, como el máximo de 1.000 hectáreas en la zona núcleo para inversores privados. En cambio, el proyecto mantiene un límite del 25% de la superficie rural de cada provincia para titulares extranjeros.
La iniciativa también prohíbe la compra de tierras rurales por parte de Estados extranjeros y fondos soberanos, mientras que las empresas con participación estatal extranjera deberán contar con una autorización especial. Además, incorpora disposiciones vinculadas a desalojos, usurpaciones y protección de la propiedad privada.
El texto establece, además, que toda adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros deberá quedar inscripta en los registros inmobiliarios provinciales, consignando la identidad y nacionalidad del comprador.
El oficialismo buscará avanzar con el proyecto en el Congreso, donde necesita reunir apoyos para obtener la media sanción. En caso de ser aprobado, el texto pasará a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento.



