El Presidente defendió el rumbo económico, cuestionó a quienes reclaman un dólar más alto y aseguró que el Gobierno tiene cubierto el financiamiento hasta fines de 2027.
Javier Milei rechazó que la economía argentina atraviese una recesión y atribuyó la contracción de algunos sectores al proceso de cambios estructurales impulsado por su Gobierno. “Cuando hay cambios estructurales hay algunos sectores (económicos) que se contraen y otros que se expanden”, sostuvo en una entrevista con La Nación+.
El Presidente afirmó que lo que se registra es una “desaceleración del ritmo de expansión” y defendió la apertura de la economía y la eliminación de protecciones para determinadas actividades. En ese marco, cuestionó a quienes reclaman un dólar más caro y los calificó de “cobardes”.
Milei también apuntó contra sus críticos y sostuvo que quienes cuestionan el rumbo económico buscan “meter el terror en la gente para que se frene la actividad económica”. Además, afirmó que la oposición está integrada por “gente capaz de destruir todo con tal de volver al poder” y aseguró confiar en que “el 70% no quiere volver a eso”.
Respecto del consumo, el mandatario sostuvo que se encuentra en niveles récord, aunque señaló que cambió la modalidad de compra y destacó el crecimiento del comercio electrónico. También cuestionó el uso de determinados indicadores desestacionalizados y habló de una supuesta “deshonestidad intelectual” entre los economistas que critican los resultados de su gestión.
Desocupación, informalidad y deuda
Milei relativizó además el aumento de la desocupación al 7,9% y señaló que el indicador se encuentra por debajo del promedio histórico argentino. Atribuyó el crecimiento de la informalidad a modificaciones en las formas de contratación que comenzaron durante la pandemia y rechazó que los trabajos vinculados con plataformas digitales tengan un menor valor.
En materia financiera, aseguró que el Gobierno tiene cubiertas las necesidades de financiamiento del sector público hasta fines de 2027 y afirmó que la posibilidad de un default durante su mandato es “cero”.
Por último, reconoció la dolarización de carteras y admitió que el riesgo país volvió a superar los 600 puntos. Según su interpretación, esas tensiones están vinculadas principalmente con la incertidumbre sobre el rumbo político que podría tomar la Argentina después de las próximas elecciones presidenciales.



