La Cámara de Diputados bonaerense aprobó por unanimidad la denominada Ley Joaquín, impulsada por el presidente del bloque peronista, Facundo Tignanelli, que establece medidas de seguridad obligatorias para prevenir accidentes. «Son realmente tragedias que se pueden evitar de una manera muy sencilla», sostuvo Tignanelli. «La misión de Joaquín fue dejarnos esta tarea: que él sea el último», expresó Serena Campos Lobos, mamá de Joaquín Gatto, el niño de 12 años que murió aplastado por un arco de fútbol sin anclaje.
La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó por unanimidad la denominada Ley Joaquín, un proyecto impulsado por el abogado laboralista, profesor de Derecho de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) y presidente del bloque del peronismo, Facundo Tignanelli, que establece normas obligatorias de seguridad para prevenir accidentes con arcos de fútbol, juegos recreativos y otras estructuras en clubes, escuelas, plazas y espacios públicos y privados. La iniciativa nació luego de la muerte de Joaquín Stefano Gatto, de 12 años, ocurrida en enero de 2026 cuando un arco sin anclaje cayó sobre él durante un campamento.
Durante el debate parlamentario, Tignanelli explicó el origen del proyecto y destacó el trabajo de la familia del niño para transformar el dolor en una herramienta de prevención. «Joaquín era un chico que inició el año yendo de viaje a Neuquén y jugando se le vino encima un arco de fútbol que acabó con su vida. Cuando nos juntamos con sus padres tomamos dimensión que es una tragedia que sucede mucho en nuestro país y no hay ningún tipo de regulación. La familia viene empujando este tema, porque son realmente tragedias que se pueden evitar de una manera muy sencilla, poniendo anclaje en cada uno de estos juegos«, afirmó el legislador, cuya iniciativa recibió el respaldo de todos los bloques políticos.
Detrás de la ley está la lucha de Serena Campos Lobos y Adrián Gatto, los padres de Joaquín, quienes impulsan proyectos similares en todo el país para evitar que otras familias atraviesen el mismo dolor. «Lo que le pasó a Joaquín era completamente evitable«, sostuvo Serena, mientras que también dejó una de las frases que marcó el tratamiento del proyecto: «Creo que la misión de Joaquín fue dejarnos esta tarea: que él sea el último«. Ahora la iniciativa deberá ser tratada por el Senado bonaerense, donde deberá obtener la sanción definitiva para convertirse en ley.



